¿Cuántos extintores debe tener un edificio?
Saber cuántos extintores debe tener un edificio es importante para cumplir la normativa estricta (RIPCI), el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendio, una norma diseñada para salvar vidas y proteger los inmuebles. Ya sea una empresa, un local comercial o una comunidad de vecinos, la ley establece un número, tipo y ubicación mínimos para estos equipos, determinados por el desarrollo de la norma. Te explicamos de forma sencilla qué necesitas saber para estar seguro y cumplir con la legalidad.
La regla de oro: 15 metros
La normativa española, principalmente el Reglamento de Instalaciones de Protección Contra Incendios (RIPCI, RD 513/2017) y el Código Técnico de la Edificación (CTE), marcan la pauta. La regla general es clara. Se debe instalar, como mínimo, un extintor portátil por cada 15 metros de recorrido de evacuación medidos desde cualquier punto del sector de incendio. ¿Qué significa esto en la práctica? Que ninguna persona debería tener que correr más de 15 metros para alcanzar un extintor en caso de emergencia.
Si bien es la norma más visible cuando buscamos información, no es la única, ya que hay otras indicaciones que deben cumplirse. Por ejemplo, siempre deben estar ubicados en lugares visibles y accesibles, sin objetos por delante que dificulten el acceso. Por supuesto, con señalización adecuada y con una altura de colocación específica (en España, la parte superior del extintor no debe superar los 1,20 metros de altura desde el suelo). Además, la ley exige al menos un extintor por planta del edificio, aunque esta sea muy pequeña.
Para usos habituales (oficinas, viviendas, comercios generales), el extintor estándar es el de polvo polivalente ABC de 6 kg, con una eficacia mínima de 21A-113B. Este código simplemente significa que es eficaz contra los fuegos más comunes:
- Clase A: Sólidos (madera, papel, tela).
- Clase B: Líquidos (gasolina, pintura).
- Clase C: Gases (butano, propano).
¿Dónde deben colocarse exactamente?
Tener el número correcto de extintores no sirve de nada si están ocultos o mal posicionados. La normativa es muy exigente con su ubicación para garantizar que sean efectivos, como indicabamos unas líneas más arriba:
- Visibles y accesibles: Deben estar siempre a la vista, correctamente señalizados (con la señal cuadrada roja y blanca) y en zonas de paso. Nunca deben estar obstruidos por muebles, puertas o mercancías.
- Cerca de las salidas: Deben situarse preferentemente en los recorridos de evacuación, lo más cerca posible de las puertas de salida o escaleras.
- Altura correcta: La parte superior del extintor debe quedar colgada a una altura de entre 80 cm y 120 cm del suelo. Esto asegura que cualquiera pueda descolgarlo fácilmente, pero evita que sea un obstáculo.
¿Qué pasa con los garajes, cuadros eléctricos y cocinas?
No todos los fuegos son iguales, y por tanto, no todos los extintores sirven para todo. Hay zonas de riesgo específico que requieren equipos diferentes:
Zonas con riesgo eléctrico (CO₂)
En lugares como cuadros eléctricos, salas de contadores, centros de transformación o cuartos de servidores (CPD), el agua o el polvo pueden ser peligrosos o muy dañinos.
En estos puntos, es obligatorio instalar extintores de Dióxido de Carbono (CO₂). Los reconocerás por su boquilla cónica negra. El CO₂ apaga el fuego “asfixiándolo” (desplazando el oxígeno) y tiene dos ventajas clave, no conduce la electricidad y no deja ningún residuo, protegiendo los equipos electrónicos sensibles.
Garajes comunitarios
Los garajes tienen un riesgo añadido por los vehículos (combustible, aceites, baterías). Además de los extintores de polvo ABC (21A-113B) situados cada 15 metros en los pasillos de evacuación, se debe colocar uno cerca de las salidas y otro junto a los accesos a las escaleras que comunican con las viviendas.
Cocinas industriales (Clase F)
En las cocinas de restaurantes y hoteles, el mayor riesgo son los aceites y grasas de freidoras. El agua nunca debe usarse (provoca explosiones) y el polvo ABC no es el más eficaz. Se requieren extintores de Clase F, que contienen una solución química específica para sofocar este tipo de fuegos.
¿Y el mantenimiento? Tan importante como la instalación
Un extintor que no funciona en una emergencia es como no tener nada. El RIPCI obliga a un mantenimiento riguroso que solo pueden realizar empresas mantenedoras autorizadas y homologadas. El calendario es estricto:
- Cada 3 meses: El propietario (o personal de la empresa/comunidad) debe hacer una revisión visual. Comprobar que está en su sitio, que es accesible y que el manómetro (el reloj de la presión) tiene la aguja en la zona verde.
- Cada 12 meses: Revisión anual completa por una empresa autorizada. El técnico verifica todos los componentes, el peso y la presión, y sella el extintor con la etiqueta de mantenimiento actualizada.
- Cada 5 años: Retimbrado. Es la ITV del extintor. Se realiza una prueba hidráulica (de presión) para asegurar que el envase de acero sigue siendo seguro. En esta revisión también se recarga el agente extintor.
Incumplir este mantenimiento no solo es peligroso, sino que puede acarrear sanciones graves y problemas con la cobertura del seguro en caso de siniestro.
En Lasser, nuestra división de Protección Contra Incendios está homologada por Industria como empresa instaladora (IPCI) y mantenedora (MPCI). Contamos con técnicos expertos que pueden realizar un estudio de tu edificio, empresa o comunidad para garantizar que cumples al 100% con el RIPCI, asegurando el número, tipo y ubicación correctos de todos tus extintores.
Nos encargamos de la instalación completa, la señalización homologada y, lo más importante, de llevar un control riguroso de tu plan de mantenimiento obligatorio (revisiones anuales y retimbrados cada 5 años). Llámanos gratis al 900 321 111 o rellena los formularios de contacto en nuestra web o al final de este artículo y te asesoraremos sin compromiso.
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