¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico?
Saber el precio de carga de un coche eléctrico sigue siendo en este arranque de 2026 la pregunta del millón para quienes barajan abandonar el motor de combustión. En este artículo desglosamos los costes actuales para que calcules tu ahorro mensual con total precisión.
Factores determinantes en el precio de la recarga
A la hora de hacer números, la regla de oro se mantiene inalterable: La velocidad se paga. Debemos entender que la potencia de recarga (los kilovatios que “entran” al coche) y el tiempo que estamos enchufados son vasos comunicantes. Cuanto más rápido inyectamos energía a través de cargadores de alta potencia, menos tiempo pasamos detenidos, pero el precio de cada kilovatio hora (kWh) se dispara considerablemente.
Por el contrario, la carga lenta o vinculada, esa que realizamos mientras dormimos o el coche está estacionado en nuestro garaje, sigue siendo la campeona indiscutible del ahorro. Los puntos rápidos de la calle quedan relegados a una solución necesaria pero puntual para viajes largos o imprevistos en ruta, ya que su coste por kilómetro puede llegar a triplicar al doméstico.
El escenario de ahorro: Cargar en casa
Para ilustrar el coste real en este 2026, tomemos como referencia un vehículo con una batería de 60 kWh, el estándar consolidado en el mercado actual. Siguiendo las recomendaciones de los fabricantes de mantener la carga entre el 20% y el 80% para cuidar la salud de la batería, una recarga habitual implica suministrar unos 36 kWh.
Si realizamos esta operación en nuestro garaje —ya sea en una vivienda unifamiliar o en una plaza de comunidad de vecinos— aprovechando el periodo valle y una tarifa específica de vehículo eléctrico (que ronda los 0,038 €/kWh), llenar ese porcentaje nos costaría apenas 1,37 euros.
Esto significa que recorrer 100 kilómetros tendría un coste irrisorio cercano a los 0,60 euros. Eso sí, el “peaje” a pagar es el tiempo: necesitaremos unas cuatro horas con una instalación de 7,4 kW o cerca de nueve horas si la potencia contratada es menor. Es la opción ideal para quien aprovecha las horas de sueño mientras el coche recupera autonomía de forma segura.
La realidad de la carga pública: Rapidez y coste
Cuando salimos de casa, la ecuación cambia drásticamente. Si necesitamos esa misma energía (del 20% al 80%) en tiempo récord, recurriremos a cargadores de corriente continua en la vía pública. En un punto de 100 kW, capaz de realizar la tarea en unos 20 minutos, el precio medio del mercado se sitúa en torno a los 0,60 €/kWh, lo que elevaría la factura hasta los 21,60 euros.
La diferencia entre planificar la carga en el garaje comunitario o depender de la calle es abismal. Esto confirma que la instalación de un punto de recarga propio es la inversión que más rápido se amortiza, especialmente ahora que las instalaciones en comunidades son más sencillas de tramitar legalmente que hace unos años.
Panorama de tarifas y operadores en 2026
En el ámbito doméstico, el usuario debe elegir sabiamente su contrato. El mercado regulado sigue siendo una opción si disponemos de cargadores inteligentes que gestionen la potencia, aunque estamos expuestos a la fluctuación diaria.
Por su parte, el mercado libre ofrece tarifas nocturnas fijas muy competitivas (sobre los 0,06 €) o tarifas planas de 24 horas (rondando los 0,12 €) para quienes no quieren depender del reloj.
En cuanto a la recarga pública, los operadores mantienen una horquilla de precios que premia la fidelidad. Grandes compañías como Iberdrola o Endesa ofrecen la carga lenta hasta 22 kW por unos 0,25 €/kWh, subiendo a casi 0,50 €/kWh en sus puntos más rápidos.
Redes específicas como Tesla rondan los 0,46 € para usuarios puntuales, bajando a 0,36 € para suscriptores. En el extremo de la carga ultrarrápida, operadores como Ionity pueden alcanzar los 0,65 €/kWh sin suscripción, mientras que marcas como Repsol o Zunder estabilizan sus precios entre los 0,39 € y los 0,55 € por kWh.
Queda patente que, para que la movilidad eléctrica sea realmente rentable, la clave reside en repostar en el hogar o en la plaza de garaje habitual. En Lasser, a través de nuestra división de Electricidad, llevamos años facilitando esta transición tanto a particulares como a comunidades de propietarios, encargándonos de todo el proceso técnico y administrativo para que no tengas que preocuparte por nada.
Somos expertos en la instalación y legalización de puntos de recarga (PdR), asegurando que tu instalación cumpla con la normativa y esté optimizada para que pagues lo mínimo en tu factura de luz. No dejes tu ahorro al azar y confía en profesionales autorizados. Llámanos gratis al 900 321 111 o completa uno de los formularios de contacto en nuestra web para recibir un estudio personalizado sin compromiso.
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