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¿Quién paga la reparación de un videoportero en una comunidad?

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Saber quién asume el coste de la reparación de un videoportero es una de las dudas más frecuentes en las comunidades de propietarios. La respuesta depende fundamentalmente de dónde se encuentre la avería: si es en la instalación general o dentro de la vivienda particular.

A continuación, aclaramos los límites entre lo comunitario y lo privativo para evitar conflictos vecinales.

Diferencia entre elemento común y privativo

Para entender quién debe hacerse cargo de la factura, primero debemos diseccionar la instalación. Un sistema de videoportero no es un bloque único, sino un conjunto de piezas conectadas. La regla de oro, basada en el artículo 396 del Código Civil, es sencilla: la frontera es la puerta de entrada a tu vivienda.

Todo lo que se encuentra de puertas para afuera (la placa de la calle, la fuente de alimentación, el cableado que recorre los patinillos del edificio) es responsabilidad de la comunidad.

Sin embargo, lo que está de puertas para adentro, específicamente el monitor o telefonillo y el cableado interno desde la entrada, se considera elemento privativo.

 

¿Cuándo paga el vecino?

Si el problema es que tu monitor no enciende, se ha caído o simplemente se ha quedado obsoleto y quieres cambiarlo, el coste recae sobre ti. Al estar dentro de tu domicilio y ser de uso individual, el mantenimiento o sustitución del aparato receptor es responsabilidad exclusiva del propietario.

¿Cuándo paga la comunidad?

Si la avería afecta a la placa exterior, si falla la fuente de alimentación que da energía a todo el sistema, o si el cableado troncal del edificio se ha deteriorado, es un gasto comunitario.

En estos casos, el coste se reparte entre todos los vecinos según su coeficiente de participación, ya que es un servicio necesario para la habitabilidad y seguridad del inmueble.

El cambio de videoportero: ¿Reparación o mejora?

Aquí es donde suele surgir la confusión legal. No es lo mismo arreglar una avería que decidir cambiar todo el sistema por uno más moderno.

Si se trata de una reparación necesaria para que el sistema siga funcionando, la comunidad tiene la obligación de acometerla. Sin embargo, si la comunidad decide sustituir los viejos telefonillos por videoporteros de última generación con wifi y control de accesos, entramos en el terreno de las mejoras.

Según la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), las obras necesarias para la seguridad y conservación no requieren mayorías cualificadas complejas. De hecho, sentencias recientes avalan que la instalación de un videoportero, dada la realidad social actual, se considera un elemento básico de seguridad, facilitando así su aprobación en junta.

 

Averías más comunes en los videoporteros

Como expertos en seguridad y videoporteros, en Lasser nos encontramos habitualmente con incidencias que, si no se mantienen, acaban provocando derramas inesperadas:

La mejor forma de evitar disputas sobre el pago es la prevención. Un sistema que se revisa periódicamente dura más años y da menos problemas a los vecinos.

 

En Lasser somos especialistas en la instalación, reparación y mantenimiento de sistemas de videoporteros. Nuestra división cuenta con técnicos homologados que pueden diagnosticar si la avería es comunitaria o privativa, ahorrando discusiones innecesarias en tu comunidad y garantizando una reparación rápida y duradera con componentes de primeras marcas.

Si tu comunidad está sufriendo problemas con el portero automático o estáis valorando actualizar el sistema a uno con vídeo y mayor seguridad, no dudéis en consultarnos.

Podéis contactar con nuestro equipo técnico llamando al teléfono gratuito 900 321 111 o a través de los formularios de contacto que encontraréis en nuestra página web. Estaremos encantados de asesoraros sin compromiso.

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